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La Fauna presente en Cerro Hojas-Jaboncillo

Se ha observado diversas especies de aves y las huellas y evidencia de algunas especies animales. La diversidad y abundancia faunística no se compara con la de la Flora, debido a varios impactos sobre los animales silvestres que han causado su extinción local o su abandono del sitio. En especial los mamíferos grandes y las aves más tímidas, más sensibles a cualquiera alteración de lo natural, están ahora ausentes, pese al buen hábitat que existe todavía en ese sector.

Desde que hubo la tremenda deforestación general en la Costa ecuatoriana en el transcurso de la segunda década del siglo pasado, reduciendo en un 95% su cobertura forestal de manera general, las montañas todavía forestadas y sin carreteras se han de haber convertido en refugios para muchos animales silvestres.

Las cordilleras y cerros de Manabí son como islas de biodiversidad en ese sentido, además, en sus bosques nublados en las cumbres han evolucionado especies distintas y únicas, endémicas a ciertas localidades. No obstante, un incremento en los impactos directos en estos cerros en las últimas décadas ha afectado su fauna nativa y su potencial como refugio de biodiversidad a largo plazo. Un incremento posiblemente en la cacería, incluyendo la captura de especies para comercializarlas como mascotas (ej. las loras, tortugas) o para su carne en el caso por ejemplo del venado, puede ser un factor en esa región.

Los guías locales sin embargo consideran mucho más significante las actividades de las canteras que han observado desde hace 15 o 20 años: el uso de maquinaria pesada y de dinamita (ruido fuerte y vibración de la tierra), contaminación del aire (cercanía de procesadora de asfalto), desvío de riachuelos, sin duda ha reducido el hábitat disponible y ha causado un deterioro frente al cual algunas especies han desaparecido de Cerro Hojas-Jaboncillo, entre ellas los monos aulladores y saínos.

Especies mamíferas

1) El Perro de Monte o “lobito” o “chacal” como en la zona le dicen, se dejó ver algunas veces e incluso apareció en abril una cría tierna y poco arisca en el sector A (existe una filmación de la cría, fotografiada por uno de los guías). Es un perro pequeño, solitario, inofensivo, omnívoro, carroñero  y cazador de invertebrados y roedores. Es una especie endémica de bosques y matorrales secos de la Región Tumbesina.

2) Un Murciélago café, tipo Frutero, metido, solo, dentro de un pliegue en el tronco de un alto ceibo. Le tomé foto pero no se distinguen muy bien los detalles para su identificación. Son muy numerosas las especies de murciélago potencialmente existentes en el sector, ya que en el Parque Nacional Machalilla se hallaron más de 20 especies en 1996-97. Sólo mediante un estudio nocturno con redes especiales se podría registrar cuántas hay en Cerro Hojas-Jaboncillo. La mayoría son muy útiles en el ecosistema y para la sociedad, porque las especies insectívoras eliminan insectos y ácaros, capturándolas al vuelo o en las hojas, de manera más efectiva que las aves. También es más efectiva la dispersión de semillas de plantas realizada por murciélagos que por aves, pues es menor el porcentaje de semillas que destruyen al ingerir la frutita, a la mayoría desechan en buen estado para germinar. Otros murciélagos son nectarívoros, y de noche polinizan las flores por ejemplo del árbol de Balsa, de los cactus, y muchas especies más. Solamente una especie de murciélago es el “vampiro” que vive de la sangre de los mamíferos (otra se alimenta de la sangre de aves), la cual sacan sin causar dolor al animal, lamiendo la sangre en cantidades bien pequeñas de una superficial corte generalmente en la pata y. El exceso de ganado, especialmente vacuno, en ciertas zonas causa un aumento anormal en la población de vampiros y mayor riesgo de que transmitan la rabia. Los Manteños aparentemente las cazaban para hacer lujosos abrigos de su piel. Es interesante ver que la cerámica precolombina de la zona señala al murciélago de manera amable y no como una criatura temida.

3) un Armadillo de 9 Bandas, conocido también como “Mulita” o Cachibambo, cuya madriguera en uso se halla en el sector bajo en un lado del camino de acceso al sitio. Según los guías son muy pocos los armadillos que aun se encuentran en el cerro. Recorren el bosque en búsqueda de lugares propicios, secos, para sus madrigueras, y de alimento: raíces y papas que sacan de la tierra, hongos, carroña, materia vegetal, pequeños animalitos e invertebrados, gracias a su buen olfato y fuertes uñas.  Se protegen de depredadores gracias a su armadura y su velocidad para meterse bajo el suelo, pero también, sorpresivamente, por brincar verticalmente en el aire. Su carne es valorada por la gente rural, su caparazón se utiliza para instrumentos musicales de cuerdas (churangos), pero es una especie que logra sobrevivir, en parte porque da a luz siempre 4 crías y es generalmente nocturna.

4) La Ardilla Colorada, vista por el guía Miguel a mitades de mayo momentos antes de mi llegada ahí, en el suelo por el sector C, donde hallé las pepas recién rumiadas de la Seca, cuya semilla es como una almendra. Las ardillas esconden parte de su cosecha bajo la tierra, para tenerla en reserva, sin embargo a menudo nunca vuelven y de esa manera contribuyen a la reforestación. Se hallan estas atractivas ardillas coloradas, de cuerpo con negro y rojizo y de cola roja, en bosques secos y especialmente bosques húmedos más elevados, mientras que la Ardilla Sabanera o Melera –ploma- en la Costa frecuenta los bosques y matorrales más secos, incluso es una endémica Tumbesina. Ambas especies son vistas ocasionalmente por los guías en la zona. Se observan por el sector algunos nidos de ardilla, de ramas y hojas, grandes, bultosos, altos en arboles y bejucos, aunque también puedan tenerlos dentro de huecos de árboles.

Se pueden mencionar a otras especies de mamíferos cuya presencia en el cerro es probable debido a su existencia en otros cerros del sur de Manabí, o confirmada por los guías quienes más recorren Cerros Hojas-Jaboncillo.  Debe de haber varias especies de ratones de campo, terrestres y arbóreos, cuyo registro requiere del uso de trampas, porque algunos son nocturnos, furtivos, acostumbrados a huir y esconderse para evitar la depredación, porque sirven de presa para numerosos predadores. Una especie que los guías encontraron fue una Raposa, bonito marsupial pequeño, canela con máscara negra. Era hembra y llevaba dos crías. Su pariente la Zarigüeya, más grande, se ve también a veces; se conoce más en esa región como “zorro”, y puede estar relativamente común pero es nocturno y discreto, porque siempre el ser humano y los perros lo matan: come de todo, y entra a los patios para los pollos. Estas dos especies marsupiales tienen cola prensil, y, en la hembra, una bolsa en el vientre para la cría.  Son representantes de la anteriormente grande diversidad de especies marsupiales de América del Sur, de las cuales la mayoría no lograron competir con los mamíferos que tiempos atrás ingresaron desde América del Norte cuando se puso más bajo el nivel del mar y se abrió paso por América Central.

Otro animal que ha dejado sólo evidencia de su presencia (excremento) es el Tigrillo: hay  3 especies similares y de todas ellas es más probable que sea el Ocelote por ser una especie capaz de sobrevivir todavía en la cercanía de pueblos rurales, aunque la cacen por su piel y porque atrapa gallinas. Según los guías, de vez en cuando se ven Osos Hormigueros, animales también de cola prensil, la cual les sirve para sujetarse a un árbol mientras con sus largas y fuertes garras rompe el nido de abejas o comejenes, para comer a estos insectos con su larga y fina lengua. Anteriormente los mataban para convertir los tendones de esa fuerte y flexible cola en soga. Están activas de día y de noche, pero donde más se ven a estos inofensivos animales es en la carretera, pisados por algún carro. También logra mantenerse según los guías locales la Cabeza de Mate, tamaño de un perro mediano, negro de cola larga y con barbita blanca. Anda por el suelo y por las ramas, atrapando pequeños animales, y es suficientemente hábil para poder sobrevivir en la cercanía del ser humano. Dicen también que existe todavía el Venado de Cola Blanca, cuya cría nace pintada para mejor camuflarse en su hábitat. Se encuentra mucho menos abundante  ahora que antes. Pese a la cacería por su carne y piel, es una especie de muy amplia distribución por las Américas, exitosa, pero aparentemente requiere de agua dulce dentro de 2 km para sobrevivir. Su población en la costa ecuatoriana disminuye gravemente donde se práctica la caza nocturna con luces para deslumbrarlos y matarlos para la venta comercial a restaurantes. Los guías locales conocedores de la montaña hablan también del venado colorado, Mazama, de cachos sin ramificaciones, pero es una especie de bosque cerrado y estará en la parte alta. Mencionan la existencia de un tercer venado, el  “platero”, color plomo, cuyos cachos carecerían asimismo de ramificación,  pero esa especie misteriosa -de la cual también se habla en el Parque Nacional Machalilla- no ha sido registrada y clasificada por científicos hasta ahora. (Por la descripción, podría tratarse de M. gouazoubira, hallada en bosques húmedos y también áreas abiertas y secas de algunos países de América Latina, incluso en Venezuela y Colombia, sin embargo esa especie sólo está registrada del lado del oriente).

Otras especies que aunque más escasos que antes pueden aun vivir en la zona, según los guías, son los pequeños Conejos de Monte (Silvilagus brasiliensis) a los cuales dicen “Mula de monte”, Es probable que vivan también en el Bosque Seco la Guatusa (Dasyprocta punctata) y la Guanta (Agouti paca): son roedores más grandes, herbívoros, principalmente nocturnos y discretos, de día escondidos en troncos huecos u otras cavidades naturales, escapándose de sus predadores naturales y de los hombres quienes mucho los cazan por su carne. En las quebradas con riachuelos se encontraría todavía el Oso Lavador o Mapache (Procyon cancrivorous), cazador de ranas, crustáceos, invertebrados, a los cuales lava antes de comer, porque no posee glándulas de saliva. Los guías han visto diferentes Murciélagos incluyendo una especie que sería cazadora de aves, especialmente de la Momotus o Pedrote. También es probable que el Zorrillo (Conepatus semistriatus) esté presente, pequeño animal blanco y negro más conocido por su forma novedosa de protegerse, emitiendo de glándulas especiales un olor tan asqueroso que el predador opta por dejarlo en paz.