Historia del Proyecto Hojas Jaboncillo

Desde el 2007, el Gobierno de la Revolución Ciudadana puso en marcha una política de estudio, recuperación y valorización de la sociedad prehispánica que habitó los cerros Hojas Jaboncillo, identificada como parte de la Cultura Manteña, que se extendió a lo largo de la costa ecuatoriana entre los años 700 y 1524 d.C.

El 28 de enero de 2008, la Asamblea Constituyente que se desenvolvía en Montecristi, zona cercana a los cerros Hojas y Jaboncillo, emitió un Acuerdo por unanimidad, por medio del cual se  pedía iniciar investigaciones arqueológicas para recuperar el patrimonio de los cerros de Hojas, Jaboncillo y Montecristi, delimitando el área que no debe ser objeto de explotación minera.

El Ministerio de Cultura del Ecuador emitió el Acuerdo (No. 100-2009) el 15 de julio de 2009 declarando Patrimonio Cultural de los ecuatorianos al legado que se encuentra en los cerros La Negrita, Bravo, Guayabal, Hojas y Jaboncillo. El Instituto Nacional de Patrimonio Cultural delimitó oficialmente el polígono patrimonial para su conservación y el 30 de agosto  de 2010 encomienda al Centro Cívico Ciudad Alfaro el desarrollo de las investigaciones y puesta en valor del área.

El inicio de las investigaciones y las acciones de protección tuvieron una gran resistencia de miembros de la élite local, que unida a varios medios de comunicación realizaron campañas  violentas en contra del proyecto, defendiendo además los intereses de los concesionarios de las canteras, muchos de los cuales realizaron acciones dirigidas a evitar la protección de los cerros.

Tatiana Hidrovo Quiñónez, historiadora y Presidenta del Centro Cívico Ciudad Alfaro  encabezó el proyecto. El arqueólogo Jorge Marcos Pino, reconocido por sus aportes para el desarrollo de la arqueología social,  asumió la dirección de las investigaciones . En 2010 se abrió el Museo de sitio en la ladera Este, Cerro Jaboncillo, Picoazá, para que la ciudadanía y el turismo cultural accediera  a los sitios y estructuras patrimoniales que se encuentran en una extensión de 50 hectáreas, donde además se realizan las excavaciones arqueológicas.

En 2012, el Gobierno ecuatoriano, por medio del  Ministerio Coordinador de Patrimonio y Centro

Cívico Ciudad Alfaro, iniciaron los contactos con el Instituto Smithsonian y el Museo del Indio Americano, localizado en Washington, hasta donde se desplazaron las autoridades para constatar la existencia de la colección de artefactos de la Cultura Manteña, que fueron llevados a  principio del siglo XX por el arqueólogo Marshall H. Saville. En julio de 2016, el Consejo Sectorial de Conocimiento y Talento Humano resolvió desarrollar acciones para concretar el retorno de las colecciones arqueológicas que se encuentran en Washington. Actualmente, el Ministerio de Cultura y Patrimonio, el Instituto de Patrimonio Cultura, el Centro Cívico Ciudad Alfaro articulados por el Ministerio Coordinador de Conocimiento y Talento Humano, llevan adelante  las acciones para el retorno de las emblemáticas piezas  patrimoniales.

Desarrollo del proyecto

Engloba un área de más de 3500 hectáreas localizadas en una cadena montañosa bio diversa con varios pisos y zonas de vida tropical seca y tropical húmeda, localizadas entre los cantones Portoviejo, Montecristi y Jaramijó, a 30 kilómetros del borde costero, que llega a tener 650 metros sobre el nivel del mar.

Dentro de las 3500 hectáreas se encuentran al menos 600 estructuras monumentales pertenecientes a la Cultura Manteña, evidencia de una posible “Ciudad” prehispánica de envergadura, relacionada con la economía y la valoración sagrada de la concha Spondylus y las famosas sillas o asientos de piedra en forma de “U”.

2008: La Asamblea Constituyente de 2008 aprobó el Acuerdo N° 1 referente a la declaratoria de la ciudad de Montecristi como Patrimonio Natural, Cultural e Histórico de la Nación, el cual en su inciso “b” señala que se “Inicie una investigación arqueológica, sistemática por parte del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural para comenzar la recuperación del área arqueológica de los cerros de Hojas, Montecristi y Jaboncillo, delimitando el área que no debe ser objeto de explotación minera.

De igual manera, al Ministerio de Ambiente, realice un estudio de los ecosistemas en los cerros mencionados”.

La Constitución del Buen Vivir redactada por la Asamblea de Montecristi y aprobada por el pueblo ecuatoriano en consulta popular señala en su Artículo 3, que el Estado tiene como uno de sus deberes primordiales la protección del patrimonio natural y cultural del país. El Artículo 21 señala: “Las personas tienen derecho a construir y mantener su propia identidad cultural, a decidir sobre su pertenencia a una o varias comunidades culturales y a expresar dichas elecciones, a la libertad estética; a conocer la memoria histórica de sus culturas, y a acceder a su patrimonio cultural; a difundir sus propias expresiones culturales y tener acceso a expresiones culturales diversas”.

2009: Mediante Acuerdo Ministerial Nº 100-2009 (15 de julio de 2009), el Ministerio de Cultura declara como Patrimonio Cultural de los ecuatorianos a la cadena de los cerros La Negrita, Bravo, Guayabal, Hojas y Jaboncillo.

El 4 de agosto de 2009 el Presidente Constitucional de la República del Ecuador, Ec. Rafael Correa Delgado, visitó el cerro Jaboncillo, constató la existencia de evidencias arqueológicas y dispuso su conservación.

2010: El Instituto Nacional de Patrimonio Cultural delimita el polígono patrimonial. El 30 de agosto de 2010 se firma un convenio con el Centro Cívico Ciudad Alfaro y le encomienda la preservación, la puesta en valor y las investigaciones arqueológicas en la cadena de cerros donde se encuentra evidencia de la Sociedad manteña de Cancebí.

El Centro Cívico Ciudad Alfaro elabora el proyecto “Registro y puesta en valor del patrimonio de la Cultura Manteña de los cerros Hojas, Jaboncillo, La Negrita, Bravo y Guayabal”, y la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo le otorga la categoría de proyecto priorizado.

Características generales.- El proyecto arqueológico Hojas-Jaboncillo se desarrolla en un área patrimonial aproximada de 3.500 hectáreas, ubicadas entre los cantones Portoviejo y Montecristi. Está en las siguientes coordenadas UTM WG S84, Zona 17 Sur: 550433.37E, 9884372.89N.

Las investigaciones se efectúan en el sector El Camino del Puma, un área de aproximadamente 53 hectáreas ubicadas en la ladera este del cerro Jaboncillo.

El proyecto tiene los siguientes componentes: a) el componente de investigación que contempla actividades de prospección, excavación y laboratorio; b) el componente de difusión, revalorización y puesta en valor, y c) el componente de salvaguarda.

En los alrededores del área patrimonial se asientan las comunidades históricas Picoazá, Pepa de Huso, La Sequita, Las Palmas, Cerro Copetón y Guayabal.

Las ciudades de  Portoviejo y Montecristi se encuentran próximas al área patrimonial.

El área patrimonial está ubicada en una zona de orografía irregular, tiene varios pisos climáticos que se encuentran  aproximadamente entre los 200 y 600 metros sobre el nivel del mar. El Ministerio del Ambiente declaró Bosque protector a la zona situada sobre la cota 200.

Ejecución del proyecto: En 2010 se inició el proyecto arqueológico con la inauguración del centro de interpretación y la senderización de las áreas de investigación. Unos 12.648 ciudadanos han visitado el sitio patrimonial, disfrutando de su patrimonio, la cultura viva de Picoazá y la exuberancia del bosque seco tropical. Con las exposiciones itinerantes, Ciudad Alfaro ha difundido la historia de la sociedad manteña y los componentes del proyecto arqueológico Cerros de Hojas-Jaboncillo a más de 70 mil personas en el País, especialmente en la provincia de Manabí.

Para preservar la evidencia de la cultura material que se encuentra en la cadena de los cerros de Hojas-Jaboncillo, se construyeron garitas y se ha concienciado a la población a travéz de diferentes actividades.

Las investigaciones se iniciaron en el año 2010 bajo la dirección del arqueólogo Dr. Jorge G. Marcos. Han participado en el proyecto los arqueólogos César Veintimilla, Richard Lunnis, Oswaldo Tobar y Marcos Suárez Capello. Han asesorado durante el proceso de investigación Mariela García Caputi, Felipe Bate, Edward Kurjack, Cristian Favier Dubois, Gustavo Politis, Agamemnón Pantel, Kent Schneider, Dean Goodman, Doctor Terance L. Winemiller (especialista en imágenes satelitales), Aurelio Alvarez Pérez, (geólogo) y Paúl Carrión Mero (hidrólogo).